El dissabte 4 de juny en la Casa de la Cadena de la ciutat de Pinto (Madrid), ex Casa de la Infanta Cristina, es va celebrar una jornada de les candidatures de confluència social i política que van nàixer a la calor dels processos de participació ciutadana de les últimes eleccions municipals.

 

Reproduïm, pel seu interés, una reflexió dels protagonistes del canvi als ajuntaments de la CV de Madrid

 

DECLARACIÓN DE PINTO POR EL CAMBIO MUNICIPAL

  • Queremos participación real y vinculante.
  • Queremos soberanía económica municipal real. Recuperar el común.
  • Tenemos agendas valiosas. Seamos valientes para defenderlas frente a los dueños de la comunicación.
  • Necesitamos una ciudadanía fuerte y autónoma para transformar las instituciones y ponerlas servicio de las personas.
  • A pesar de la ola normativa que quiere impedir realizar políticas sociales. Estamos demostrando que, con voluntad política, ya sea en el gobierno o en la oposición,  se puede.
  • Seguir luchando contra el patriarcado en lo cotidiano y fomentando una distribución de poder que combata las desigualdades machistas.

Amigas y amigos: estamos aquí gentes venidas de toda la Comunidad de Madrid para celebrar el éxito de las nuevas candidaturas ciudadanas y para reflexionar entre todxs sobre el presente y el futuro. Cientos de pueblos y ciudades de todo el Estado vieron, partiendo de un rico debate social, nacer nuevas formas de hacer política entre sus vecinxs. Nuevxs Alcaldes y nuevxs concejales pero, sobre todo, nuevas prioridades para nuestros pueblos. Poco importó que no todas esas candidaturas ganarán; lo determinante fue que la unión surgida desde abajo y fraguada en las huelgas contra los recortes, en las plazas del 15M, en las mareas de todos los colores, en las marchas de la Dignidad y en las movilizaciones ciudadanas de aquí y de allá, posibilitaron que ya nada fuera igual. El año pasado fue el momento de demostrar, ganando los gobiernos más cercanos e inmediatos, que sí se podía gobernar para y con la gente. Que se podía tornar el ayuntamiento hacia la población y sus necesidades, que se podía recuperar la institución para las personas. Un año después, hay que concluir que mucho se ha hecho, pero que todavía queda más por hacer. No ha sido suficiente con la llegada de nuestras y nuestros concejalas y concejales. Necesitamos seguir contando con el empuje de los movimientos y las mareas, garantía de que no vamos a ser como los demás.

Los ayuntamientos son una unidad administrativo-política muy pesada pero a la vez, muy poco pensada para satisfacer las necesidades de las personas. Han sido, en cambio, muy útiles para las grandes empresas y la especulación. Durante años, la mayoría de consistorios han visto vaciar sus arcas y crecer su deuda por la falta de ingresos del Estado y por las necesidades de  negocio de las grandes compañías inmersas en un chapapote de corrupción (Púnica, Gürtel, Arpegio). Basuras, escuelas, suelo y servicios se han malbaratado. Nuestros ayuntamientos están encorsetados por leyes como la de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local (LRSAL). Se encuentran pésimamente financiados y, por si fuera poco, el plan de proveedores del ministro Montoro ha puesto al servicio de la banca una parte fundamental de sus ingresos.

Nuestros nuevos ediles y alcaldxs no llegaron solos, vinieron aupados por una importante movilización. Fue un gran primer paso. Llegamos para gobernar sin pedir otro permiso que el que da la gente y, en consecuencia, construiremos nuestras ciudades y pueblos libremente sin otra cortapisa que aquella que la ciudadanía nos marque.  El futuro que necesitamos exige reconocer a los ayuntamientos la fuerza de democracia e igualdad que poseen y proporcionarles medios para ejercerla.  Por ello, seguiremos buscando caminos para seguir trabajando juntos contra leyes que impiden la soberanía ciudadana o que nos condenan a una falta perenne de recursos.

Vinimos para recuperar la democracia, la participación, la dignidad, el valor de lo común y público; para enfrentarnos al empobrecimiento y la desigualdad, al patriarcado para defender el derecho a la vivienda, a un entorno limpio y seguro, y para ganar en decencia derrotando a la corrupción.

Hace un año nació una manera diferente de hacer las cosas, nació un camino en el que habrá errores y muchos obstáculos, pero un camino al que le queda toda una vida por delante y en el que, sin duda, conquistaremos muchos éxitos con nuestro trabajo común y nuestra ilusión en todas las ciudades. Este mes, apagamos la vela del primero de sus muchos cumpleaños.

Felicitémonos.

Somos tendencia.

Pinto, 4 de junio de 2016

Ganemos Pinto, Ganemos Ciempozuelos, Ahora Getafe, Ganemos Fuenlabrada, Ganemos Valdemoro, Leganemos, Ganemos Tres Cantos, Cambiemos Parla, Arganda sí puede y Ganemos Alcorcón.